05 octubre 2007

Ángel (2007)

6

Voy al cielo para dormir en tus manos iluminadas
La monotonía de las rocas tendidas a la neblina
Subo por la carretera
Duermo el camino de allá
Mi gente huele a dolor en los vehiculitos de oriente
Una moneda rodando en el Sol de plata escondida frente
Garúa tiendo mi cabeza contra la ventana irrompible
para dormir sobre tus ojos para mis párpados abiertos

En cada casa de antaño de tejas musgosas de bordes negros grasosos
In umbrales gorriones viviendo sin volar
Gallinas bebiéndose un pomito de alcohol

No sé adivinar tu mirada en tus ojos
No sé cuán suave me eres

Déjame atmósfera,
quiero salir o entrar al hielo;
déjame deslizarme líquidamente libre,
traslúcido aun en el agua,
en esta solidificación que en mi libertad corre corre

Sólo duerme mis ojos
Duerme tus ojos
Tus latidos en mis manos
Sueño pétalos blancos de tu suavidad tu alma
Una rosa que abre la luz para el vacío calmante que dejas en Tierra
Ríos continuos desde tus ojos detenidos
Un ramillete de lluvia en el tercio pelo de tu pelo
Tu nariz tersa mis sienes
Tu lengua circula en la sangre de mis ojos

Luna a qué aguantar la lluvia de la Tierra
sobre el Sol escondido en tu angustia

Soy El Grande

Soy una luz diseminando desde un abismo
y tú puedes contenerme en la espuma de tu libertad,
viniendo lenta en el agua de tu voz,
lenta y fresca,
cual si el último arroyo del desierto incierto

Soy El Grande,
la tibieza lúbrica, total, infinita

Caes para mí en mi caída
El abismo es un punto en nuestro cielo,
el cielo desvanece involuntario, débil, doblegado,
sobre nuestros cuerpos desapareciendo a través de la madrugada
Un arco iris serpea,
cruza nuestra mirada
Un baño de estrellas derretidas tu lamento de mañana,
de mañana continua en alegría de agua





11

Un grillo apresurado canta en la noche invisible,
parece suspendido entre los pañuelos eternos

Hace ausencia

La ropa baila en mi cuarto negro,
las luces de un árbol de Navidad,
impacientes, fugaces,
al otro lado de la ventana de recarga

La muñeca olvidada intenta llorar
entre trapos blancos, calle arriba,
en alguna puerta

Hace ausencia la niña,
pensando de mentón a horizonte, sobre el muro,
al otro lado de la Navidad

Hace ausencia
El frío es común a la atmósfera,
los bien a los mercedes
y la vida a los pasos

Es extraño el espejo cuando estoy ausente. en mi cara.

Hay callejones de sol negro y vomito amarillo
Hay callejones de sol negro y vómito amarillo

Como algo que se dijo y se olvidó,
te he dejado parada y nada. Sola.

Soy una piedra blanca esperando de filo, de duda,
en el desierto,

al otro lado de la Navidad

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Constelaciones

BÍO

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Jack Farfán Cedrón (Perú, 1973). Entre otros volúmenes líricos ha publicado Pasajero irreal (2005), Gravitación del amor (2010), El Cristo enamorado (2011) y Las consecuencias del infierno (2013). Algunas de las revistas virtuales en las que han aparecido textos suyos: Periódico de poesía (UNAM, México), Revista de LetrasLa comuna de los desheredados y La comunidad inconfesable (España); Los poetas del 5 (Chile); El Hablador (Perú); Destiempos y Letras hispanas y Síncope (México).